DEPRESION EN EL HOMBRE
En las últimas décadas la enfermedad depresiva ha aumentado proporcionalmente más en los hombres que en las mujeres. En la población
femenina convergen más factores de riesgo, como los hormonales en el ciclo menstrual, en el posparto y la peri menopausia, y los de
personalidad, porque las mujeres tienden más a la autocrítica y a la baja autoestima.
Sin embargo, los grandes cambios sociales de las últimas décadas han beneficiado a las mujeres y en cambio, no han sido bien
asimilados por algunos hombres todos los acontecimientos en torno a la liberación de la mujer han creado en cierto tipo de hombres
la sensación de que se les ha movido la silla, de que han empezado a perder terreno y poder.
Algunos lo hemos encajado muy bien y nos parece totalmente justo, pero otros no lo aceptan.Y así surge en gran medida la relación
entre la
depresion y los malos tratos en el hogar aunque hay evidencias
clínicas de que los enfermos depresivos no detectados acuden a las consultas de atención primaria más de seis veces al año,
la
depresion es una enfermedad infradiagnosticada.
En el 80% de los casos la
depresion tiene un inicio progresivo y gradual, a
veces tan silente e inespecífico que puede pasar inadvertida hasta para el propio paciente.
A menudo el síndrome del retardo del sueño, por el que la persona se acuesta habitualmente a horas muy avanzadas, y trastornos de
conducta, como la promiscuidad sexual o los comportamientos de violencia, están enmascarando un cuadro depresivo. Esto se observa
sobre todo en adolescentes y jóvenes.
Los síntomas de la
depresion trascienden el ámbito de las alteraciones del
humor.
Numerosos pacientes no presentan tristeza ni desesperanza o apego a las ideas suicidas. Sin embargo, sí pueden tener síntomas de
apatía, falta de energía, disfunciones sexuales, síntomas de discomunicación, como retraimiento social, mal humor, descuido en el
arreglo personal y síntomas de ritmopatías, como alteraciones del sueño y gran fluctuación de los síntomas a lo largo del día o
notables diferencias entre la mañana y la tarde.
Algunos datos epidemiológicos revelan que sólo un 25% de los pacientes acierta a atribuir a la
depresion su sufrimiento. Otro 25% mantiene que su enfermedad es un trastorno
orgánico o funcional (atribuible a síntomas somáticos, como dolores de cabeza, alteraciones digestivas, inhibición del deseo
sexual). Un 10% está convencido de que padece un trastorno psíquico puro, de tipo neurótico o ansioso. Y el 40% restante no se
considera enfermo y achaca sus síntomas a las incidencias de la vida (problemas, preocupaciones) o a la propia forma de ser.
El hombre tiene menos probabilidad de sufrir
depresiones que la mujer. El
hombre tiende a ser más reacio para admitir que tienen
depresion. Por lo
tanto, el diagnóstico de
depresion puede ser más difícil de hacer. El hombre
es diagnosticado menos que la mujer. La tasa de suicidio en el hombre es cuatro veces más alta que en la mujer. Sin embargo, los
intentos de suicidio son más comunes en la mujer que en el hombre.
A partir de los 70 años de edad, la tasa de suicidio en el hombre aumenta, alcanzando el nivel máximo después de los 85 años.
La
depresion también puede afectar la salud física del hombre, aunque en una
forma diferente a la de la mujer. Un estudio reciente indicó que la
depresion
se asocia con un riesgo elevado de enfermedad coronaria (infartos de corazón) en ambos sexos. Sin embargo, sólo el hombre tiene una
tasa alta de muerte debida a una enfermedad coronaria que se da junto con un trastorno depresivo.
El alcohol y las drogas enmascaran la
depresion en el hombre más comúnmente
que en la mujer. Igualmente, el hábito socialmente aceptable de trabajar en exceso, puede enmascarar una
depresion. En el hombre, no es raro que la
depresion se manifieste con irritabilidad, ira y desaliento, en lugar de
sentimientos de desesperanza o desamparo. Por lo tanto, puede ser difícil de reconocer. Incluso cuando el hombre se da cuenta de que
está deprimido, comparado con la mujer, tiende menos a buscar ayuda. El apoyo familiar generalmente es una ayuda importante.
Algunas compañías ofrecen programas de salud mental para sus empleados. Estos pueden ser de gran ayuda para el hombre. Es importante
que el hombre deprimido entienda y acepte la idea que la
depresion es una
enfermedad real que requiere tratamiento.